FILOSOFÍA DE LA SALUD INTEGRAL

JUAN LUIS LLÁCER

Conferencia de Presentación, Lunes 29 de Enero de 2018, 19.30; Espacio Ronda, C/Ronda de Segovia 50 <M> Puerta de Toledo

Inicio del Curso, 5 Febrero de 2018, de 19 a 21 h.; 16 sesiones semanales hasta el 11 de Junio

En Espacio Azul, C/ Enrique Larreta 1 <M> Plaza de Castilla

Reservas y más información Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y 670431064

 CURSO DE FILOSOFÍA DE LA SALUD INTEGRAL

El Curso está basado en las 10 Leyes de la salud y las 6 Reglas del sanador, enunciadas y comentadas en el libro “La sanación esotérica” de Alice Bailey. Su propósito no es la formación de sanadores espirituales, o esotéricos, sino presentar los fundamentos de la salud y la enfermedad, basados en las Leyes anteriores, desde una perspectiva integral del ser humano y su condición existencial.

Todo ser humano es un conglomerado de fuerzas mentales, emocionales y físicas, presentes en los diversos aspectos del cuerpo humano, considerado en su integridad. La inadecuada gestión de esas fuerzas por parte del usuario de ese cuerpo, el ser consciente, o el alma encarnada, conducen a la enfermedad, y finalmente a la muerte. Por lo tanto, su adecuada gestión trae esa condición de bienestar psicofísico que es la salud integral.

A continuación, se da la relación de las Leyes de la salud, junto con sus reglas asociadas

LAS 10 LEYES DE LA SALUD, Y LAS 6 REGLAS DE LA SANACIÓN ESOTÉRICA

 

LEY

 

REGLA ASOCIADA

1

Toda enfermedad es el resultado de la inhibición vida del alma. Esto es verdad para todas las formas de todos los Reinos. El arte del curador consiste en liberar al alma, a fin de que su vida pueda fluir a través del conglomerado de organismos que constituyen una forma determinada

   

2

La enfermedad es el producto de tres influencias y está sujeta a ellas: Primero, el pasado del hombre, en que paga el precio de antiguos errores. Segundo, su herencia, donde comparte con todo el género humano esas contaminadas corrientes de energía de origen grupal. Tercero, su participación, con todas las formas naturales, de aquello que el Señor de la Vida impone a Su cuerpo. Estas tres influencias son denominadas “La antigua Ley de Participación del Mal”. Algún día esta debe ceder su lugar a la nueva “Ley del Antiguo y Predominante Bien”, que reside detrás de todo lo que Dios ha creado. Esta Ley debe ser puesta en vigencia por la voluntad espiritual del hombre

1

El curador debe entrenarse a fin de conocer el nivel interno de los pensamientos y deseos de quien busca su ayuda. Así podrá conocer la fuente de donde proviene la dolencia. Debe relacionar la causa y el efecto, y conocer el punto exacto por el cual debe llegar el alivio

3

Las enfermedades son el efecto de la centralización básica de la energía vital del hombre. Del plano en que dichas energías están enfocadas provienen esas condiciones determinantes que producen mala salud. En consecuencia, se manifiestan como enfermedad o buena salud

   

4

La enfermedad, tanto física como psicológica, tiene sus raíces en lo bueno, lo bello y lo verdadero, y solo es un reflejo distorsionado de las posibilidades divinas. El alma frustrada, cuando trata de expresar plenamente alguna característica divina o realidad espiritual interna, produce, dentro de la sustancia de sus envolturas, un punto de fricción. Sobre ese punto están enfocados los ojos de la personalidad, lo cual conduce a la enfermedad. El arte del curador consiste en elevar hacia el alma –el verdadero curador dentro de la forma- los ojos que están enfocados hacia abajo. Entonces el tercer ojo, u ojo espiritual, dirige la fuerza curadora, y todo está bien

2

El curador debe adquirir pureza magnética a través de la pureza de vida. Debe lograr esa dispersiva irradiación que se manifiesta en todo hombre que ha vinculado los centros de la cabeza. Cuando se ha establecido tal campo magnético, entonces surge la irradiación

5

No existe nada más que energía, porque Dios es Vida. En el hombre se unen dos energías, pero hay otras cinco presentes. Para cada una ha de encontrarse un punto central de contacto. El conflicto de esas energías con las fuerzas, y de las fuerzas entre sí, producen los males corporales del hombre. El conflicto entre las primeras y las segundas persiste durante edades, hasta llegar a la cima de la montaña, la primera gran cima. La lucha entre las fuerzas produce las enfermedades, males y dolores corporales que buscan la liberación en la muerte. Las dos, las cinco y también las siete, además de aquello que ellas producen, poseen el secreto. Esta es la quinta Ley de Curación dentro del mundo de la forma

3

Que el curador concentre la necesaria energía en el centro necesario. Que ese centro corresponda al cfentro necesitado. Que ambos se sincronicen y juntos aumenten la fuerza. Así la forma que espera trabajará equilibradamente. Así los dos y el uno, correctamente dirigidos, curarán

6

Cuando las energías constructoras del alma están activas en el cuerpo, entonces hay salud, limpia interacción, y correcta actividad. Cuando los constructores son los señores lunares, los cuales trabajan controlados por la Luna y a las órdenes del yo inferior personal, entonces hay enfermedad, mala salud y muerte

   

7

Cuando la vida o energía fluye sin impedimentos, y mediante la correcta dirección alcanza su precipitación (la glándula relacionada), entonces la forma responde y la mala salud desaparece

4

El cuidadoso diagnóstico de la enfermedad, basado en los síntomas externos verificados, será simplificado en tal medida, que cuando sea conocido y aislado el órgano implicado, el centro en el cuerpo etérico en más más estrecha relación con él, será sometido a los métodos de curación esotérica, aunque no serán rechazados los métodos comunes, paliativos, médicos o quirúrgicos

8

Enfermedad y muerte son el resultado de dos fuerzas activas. Una es la voluntad del alma, que dice a su instrumento: “Yo retiro la esencia”. La otra es el poder magnético de la Vida planetaria, que dice a la vida que dice a la vida dentro de la estructura atómica: “La hora de la reabsorción ha llegado. Retorna a mí”. Así, de acuerdo a la ley cíclica, actúan todas las formas

5

El curador debe tratar de vincular su alma, corazón, cerebro y manos. Así puede verter la fuerza vital curadora sobre el paciente. Esto es trabajo magnético. Puede curar la enfermedad o acrecentar el estado maligno, de acuerdo al conocimiento del curador.

El curador debe tratar de vincular su alma, cerebro, corazón y emanación áurica. Así su presencia puede nutrir la vida del alma del paciente. Esto es trabajo de irradiación. Las manos no son necesarias. El alma despliega su poder. El alma del paciente, a través de la respuesta de su aura, responde a la irradiación del aura del curador, inundada con la energía del alma

9

La perfección hace surgir la imperfección a la superficie. El bien expulsa al mal de la forma del hombre, en tiempo y espacio. La inofensividad es el método usado por el Ser Perfecto y empleado para el Bien. Esto no es negatividad, sino perfecto equilibrio, cabal punto de vista y comprensión divina

6

El curador o el grupo de curación debe mantener sujeta la voluntad, pues no debe emplearse la voluntad sino el amor

10

Atiendo, oh discípulo, al llamado que el Hijo hace a la Madre, y luego obedece. La Palabra anuncia que la forma ha cumplido su propósito. El principio mente entonces se organiza a sí mismo, y luego repite las Palabra. La forma expectante responde y se desprende. El alma queda liberada.

Responde, Oh Naciente Uno, al llamado que proviene de la esfera de la obligación. Reconoce el llamado que surge del Ashrama o de la Cámara del Concilio donde espera el Señor mismo de la Vida. Se emite el Sonido. Tanto el alma como la forma deben renunciar al principio vida y así permitir a la Mónada liberarse. El alma responde. La forma rompe entonces la conexión. La vida queda ya liberada, debido a la cualidad del conocimiento consciente, y al fruto de todas las experiencias. Estos son los dones del alma y de la forma combinados

AGENDA

16 sesiones semanales de dos horas, de 19 a 21, los Martes comenzando el Martes 6 de Febrero de 2018, en Espacio Azul

Lunes 29 de Enero 19.30, Conferencia de Presentación en Espacio Ronda, C/Ronda de Segovia 50 <M> Puerta de Toledo

Febrero: 6, 13, 20 y 27

Marzo: 6, 13, 20 y 27

Abril: 3, 10, 17, 24

Mayo: 1, 8, 15, 22 y 29

Junio: 5, 12 y 19

PRECIO

220€ en en dos pagos de 110€, el 6 de Febrero y el 3 de Abril; ó 60€ si el pago es mensual (cada cuatro sesiones)

Para participantes de otros cursos, personas en paro, estudiantes y jubilados, 40€ por cada mes (cada cuatro sesiones de dos horas)

JUAN LUIS LLÁCER

La orientación vocacional de Juan Luis Llácer le ha llevado a investigar en diversos campos íntimamente relacionados, como la Tradición primordial de los Misterios, el Álgebra Universal de Símbolos mediante la que se han escrito las Sagradas Escrituras de todas las tradiciones, o la búsqueda de un paradigma integrador que armonice las sensibilidades mística y científica.

Sus fuentes y maestros principalest son Alice Bailey, Blavatsky y la Teosofía; habiendo estudiado en profundidad a Rudolf Steiner, Max Heindel, Rene Guenon, Gurdjieff y otros maestros.

 

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